Jo Yeon-oh es un alfa dominante, heredero de la poderosa Fundación Haeseong y CEO de la Galería Naban. Desde que eran niños, So Gi-hyeon ha permanecido a su lado como su inseparable amigo beta, protegiéndolo en silencio mientras ocultaba un amor que nunca parecía tener esperanza.
Pero el secreto que Gi-hyeon guardó durante tantos años finalmente sale a la luz.
Y la confesión que esperaba que los acercara termina convirtiéndose en el principio de su dolor.
—Olvidaste que eres un beta.
Yeon-oh siente un rechazo absoluto ante la posibilidad de relacionarse con un beta. Humillado y con el corazón destrozado, Gi-hyeon decide renunciar a ese amor imposible.
Sin embargo, Yeon-oh no acepta perderlo.
Su posesividad, su egoísmo y su necesidad de tener el control lo llevan a proponer una relación que no tiene nada de sincera.
—De acuerdo. Salgamos juntos, maldito egoísta.
Gi-hyeon acepta, aunque sabe que esa relación está construida sobre una mentira.
Lo más cruel es que, incluso después de empezar a salir con él, Yeon-oh le dice que puede buscar a otras personas, incluso que debería quedarse con omegas si tiene la oportunidad.
Una supuesta consideración que, poco a poco, destruye a Gi-hyeon por dentro.
Hasta que un día, después de soportarlo todo durante demasiado tiempo, Gi-hyeon decide marcharse.
Pero justo cuando cree haber llegado al final de su amor no correspondido, su cuerpo comienza a cambiar de una forma que jamás imaginó.
Un alfa que se niega a reconocer lo que siente.
Un beta que ha pasado años tragándose el dolor hasta decidir escapar.
Y una relación marcada por la obsesión, el rechazo y unos sentimientos que ninguno de los dos quiere admitir.
Si sus caminos vuelven a cruzarse, ¿será demasiado tarde para cambiar el destino que ellos mismos han creado?