Desde pequeña, Ji-hye puede ver cosas que los demás no pueden. Ahora, convertida en una oficinista adulta, intenta llevar una vida normal, aunque nunca sabe qué extraño ser podría aparecer frente a ella.
Después de terminar una relación de nueve años al descubrir una desagradable sorpresa, Ji-hye vuelve a casa completamente desanimada. Pero esa noche conoce a un misterioso dokkaebi que busca desesperadamente al dios de una montaña.
Él le ofrece un trato sencillo: Ji-hye lo ayudará a encontrar al dios de la montaña y, a cambio, él intentará devolverle una visión normal.
Aferrándose a la posibilidad de vivir por fin una vida tranquila, Ji-hye acepta el contrato. Sin embargo, pronto queda claro que alguien —o algo— está observando cada uno de sus movimientos.
Un dokkaebi. Un dios de la montaña. Una mujer que desea vivir una vida normal.
Sus caminos se han cruzado… pero quizá nunca fue por casualidad.