Dicen que Min Hwanseong es un adicto al sexo y un hombre sin límites. Para muchos, su comportamiento es incluso peor que el de un prostituto.
A pesar de ser el heredero de una de las familias chaebol más poderosas, Hwanseong está rodeado de rumores escandalosos que amenazan su reputación.
Seorin nunca quiso conocerlo, pero los mayores de ambas familias ya han decidido su futuro. Así que termina teniendo una cita de compromiso con él.
«Si vamos a tener hijos de todos modos, ¿no sería mejor elegir a la persona con los mejores genes?»
Para Seorin, esas palabras son una ofensa. No piensa aceptar que la traten como una simple herramienta para tener un heredero y decide poner fin al compromiso.
Pero descubre una terrible verdad: su propia familia ya la ha entregado a cambio de una inversión de 30 mil millones de wones para evitar la quiebra de su empresa.
Sin salida, Seorin se enfrenta a una propuesta de Hwanseong: una apuesta provocadora en la que está en juego su libertad para romper el compromiso.